La luz pulsada es un dispositivo lumínico que emite una energía controlada absorbida por la hemoglobina y la melanina. Beneficios y utilidades:
Se pueden hacer varias sesiones espaciadas cada 4-8 semanas según la patología que estamos tratando y las necesidades y preferencias del paciente. En ocasiones se utiliza crema anestésica, el tratamiento suele durar 15-20 minutos y durante el procedimiento puede notar molestias como calor, ardor o dolor leve que se reducen con la aplicación de gel frío.
Los efectos secundarios habitualmente son inflamación con enrojecimiento e hinchazón que puede durar unas horas o días, ampollas y costras que desaparecen a lo largo de varios días. Muy raramente se puede producir infección, cicatrices ó cambios de pigmentación.
Los cuidados posteriores al tratamiento incluyen frío local, crema epitelizante y reparadora y evitar exposición solar sobre todo las 2 semanas posteriores con crema protectora con filtro solar 50+.
La luz pulsada es ideal para mejorar la textura, eliminar lesiones vasculares y conseguir un rejuvenecimiento natural de la piel.